¿Por qué no hago lo que me propongo?

Nadie te ofende, tú te ofendes.
junio 2, 2020
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In the psychologist's office. Man and woman talking

Esta es una pregunta que muchos se han tratado de responder a lo largo de la historia del ser humano, no es algo nuevo y, no, no te pasa solo a ti.

Primero: Formas de funcionamiento.

En base a tu historia personal, has desarrollado una forma de aprender y de funcionar. Si en verdad quieres cambiar esto, la terapia es necesaria, pero si solo deseas adaptarte y ser más funcional, esto te puede servir:

Las personas funcionamos de maneras diferentes y por ello, lo que para unos es fácil de realizar, para otros es casi imposible, una forma de comprender esto la propuso Gretchen Rubin: “Las cuatro tendencias” que podrían resumirse así:

Funcionamiento favorecedor. Responden sin demora a las expectativas externas e internas. Suelen ponerse una meta y la cumplen en tiempo y forma. Si eres de estas personas, este artículo sol lo estás leyendo para comprender a otros, pues tú cumples todo lo que te propones. También debes saber, que a veces, puedes resultar muy molesto para los demás porque haces que parezca fácil algo que al resto le cuesta mucho trabajo.

Funcionamiento cuestionador. Ponen en duda las expectativas externas y solo responden a las internas. Solo funcionan si las metas les parecen justificadas y justas. Saber esto te puede servir para comprender que la necesidad de encontrar el por qué y la justificación de cada cosa que se te pide, es más una necesidad tuya, no de los demás. Nadie tiene porque explicarte las justificaciones que sólo tú requieres. Pero, sobre todo, si las cosas no te funcionan, no te obligues a seguir en el mismo camino, muévete hacia donde realmente sientas que las cosas son coherentes y justificadas. Si no lo encuentras es porque debes proponer tus propias ideas, es hora de que puedas mostrar tus habilidades cuestionadoras que, dicho sea de paso, son muy necesarias a la hora de tomar decisiones.

Funcionamiento complaciente. Responden sin demora a las expectativas externas, pero se resisten a satisfacer las internas. Solo cumplen las metas que otros esperan de ellos, las suyas suelen quedar en el olvido o en la lista de espera. En tu caso es mejor buscar pertenecer a grupos, si quieres hacer ejercicio busca un entrenador o un equipo que te motive y te “jale” a seguir adelante, si es para estudiar te funcionará mejor un grupo presencial, y así… Tus objetivos deben de ser compartidos por otros para que respondas a ellos.

Funcionamiento rebelde. Se resisten a todas las expectativas. Las metas en general les parecen fuera de lugar, actúan como quieren, cuando quieren. Si tú eres rebelde, lo más probable es que mientras leías esto pensaras que nada es cierto y que no te interesa. La mayoría de las veces un rebelde funcional es la persona que genera nuevos horizontes, un genio. En caso de no ser funcional, suele ser quien más abandona cualquier cosa que inicia.

Saber esto, te puede permitir saber en qué apoyarte para lograr tus objetivos, es una ayuda práctica. Pero debo ADVERTIRTE que esto volverá a fallar en cuanto dejes de tener las muletillas que este enfoque presenta, se podría decir que no se resuelve el mal, sino que se facilita vivir a pesar de él.

Por último: la gran mayoría de las personas estamos en una o dos formas de funcionamiento. Y necesitamos de las otras para poder funcionar.

Segundo: Enfoque psicoanalítico

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Lo que verdaderamente necesitas es un proceso en el que puedas desenredar todos esos hilos que te impiden lograr ciertas metas, porque, debo decirlo, seguro es que muchas otras metas las logras con facilidad. Normalmente, son ciertos temas o puntos, los que no logras cumplir. Esto corresponde a que ahí se encuentran anudados conflictos relacionados con las emociones vividas a lo largo de tu vida.

En general, las personas caemos en hábitos que nos dan gratificación de modo instantáneo, pero los resultados son altamente displacenteros, por ejemplo, si tuviste un altercado con alguien a quien estimas, es probable que quieras fumar, comer, tomar o ser infiel… En ninguno de los casos esas acciones son realmente benéficas, pero el origen es una emoción.

Entendido esto, se puede decir de un modo resumido que, si no haces ejercicio, no sigues un régimen más saludable de vida, si no dejas tus relaciones autodestructivas, tiene más que ver con las emociones que están en la base y no, en sí, con las acciones mismas.

Si entendemos las emociones, es más fácil cumplir las metas… es más, los pacientes no se dan ni cuenta cómo o cuándo, simplemente comienzan a lograr esas cosas que creían que no podían hacer. Frecuentemente son los demás quienes les dicen que los notan cambiados. Y sí, lo están.

No dudes en acercarte a tu Terapia Polanco para más información o cualquier duda.

Susana Ordúñez.

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